Por
Jeannette López
Podrá haber muchos mitos o estudios de la
marihuana, y posiblemente se compruebe muchas cosas positivas o negativas, yo
no soy usuaria pero si por salud me la recetan claro que la usaría. Pero yo lo
veo por un lado más económico, porque en lo social es totalmente relativo y las
variaciones son infinitas, y cada cual decide lo que quiere hacer. Estoy de
acuerdo que la legalicen, no veo porque no, entiendo que si el alcohol y el
cigarrillo son legales, siendo drogas dañinas para la salud, creo que la
marihuana también debería ser legal.
Como dije viéndolo por el lado económico es
favorable. Los “males sociales” como el alcohol, el cigarrillo, hasta los
juegos de casinos pagan un impuesto altos que es el precio a paga si quieren
entrar en mercado, y las ganancias de esto males van a ayudar a sostener bienes
sociales. Esa es la condición. Entiendo que si la legalizan y le imponen
impuestos más altos a esta sustancia tan popular, parte de sus ganancias
podrían ayudar a entidades que luchas en contra del cáncer, el VIH o maltrato a
menores o mujeres en fin un sin números de entidades sin fines de lucro que se
podrían beneficiar, incluso las universidades.
También al ser legalizada perdería un atractivo
para las personas a largo plazo, ya que las personas verán que se puede
conseguir en cualquier lado sin tener el miedo que lo cojan comprando o
usándola que a la larga será algo “normal” y mermaría el consumo, al mismo
tiempo dejarían de comprarla clandestinamente ya que, como dije, se podría
conseguir fácil y donde quiera que para que van arriesgarse a ir presos.
También los puntos de drogas disminuirían paulatinamente, y de la única manera
de subsistir seria, cambiar el producto o sea la droga o bajarle el precio del
precio en el mercado legal, pero esto implicaría perdidas para los dueños del
negocio.
También debo aclara que al ser legalizada debe
de tener ciertas restricciones para controlar el uso, por ejemplo, como en el
estado de California en los Estados Unidos, se legalizo pero las personas no
pueden tener más de ciertas onzas consigo, no pueden fumar en áreas publicas y
menos en áreas donde ahí niños como en zonas escolares, etc. Estas restricciones
ayudan al control del uso de esta sustancia.




